Redondo y aterciopelado, Rudeles 23 se caracteriza por tener una estructura muy bien equilibrada y aromas a fruta roja y especias. Crianza de 5 meses en barrica de roble francés y mínimo de 10 meses en botella. La madera está muy bien integrada y aporta complejidad al vino.
95% Tempranillo (el 70% procedente de viñas de entre 15 y 20 años y el 25% de viñas viejas de más de 100 años) y 5% garnacha de viñas de más de 100 años.
23 es el número de parcelas situadas a 950 metros de altitud y que se utilizan para elaborar este vino afrutado y redondo. Cada una de estas parcelas fue bautizada por los ancestros de los actuales viticultores de RUDELES.